Debemos llevar la tensión a los tejidos blandos de forma que podamos posteriormente “sorprender” a la articulación. Por ello es importante no quedarnos lejos (poca amplitud de reducción) ni tampoco pasarnos (excesiva amplitud de reducción). En este caso buscamos la tensión en dirección ventral y craneal al mismo tiempo que hacemos palanca con la otra mano buscando la barrera en extensión.